18.11.11

Los indignados vistos por el Financial Times

En estos tiempos convulsos para la economía me han llamado la atención dos artículos de opinión publicados en el Financial Times acerca del movimiento de protesta popular de "los indignados" y que en EE.UU. llaman "the Occupy". El FT no es precisamente comunista, por ello me resulta curioso que ambos artículos sean bastante comprensivos hacia los indignados.

El 10 de noviembre Michael Skapinker afirmó, bastante irónico, que el movimiento Occupy no tiene ninguna posibilidad de derrotar a su rival, los bancos, porque tienen las ideas muy dispersas mientras que los banqueros están mucho más concentrados en únicamente dos prioridades: 1) "evitar restrictiones a sus operaciones" y 2) "seguir pagándose a sí mismos cantidades enormes de dinero" (heading off restrictions on their operations and ensuring they can carry on paying themselves huge sums of money). Ponía el ejemplo del banco suizo UBS, cuya rama de inversión va a destinar este año el 90% de sus beneficios a remunerar a sus empleados, a pesar de que uno de ellos le hizo perder más de 2.000 millones de dólares.

Hoy Richard Lambert advierte de que "el movimiento Ocupar Wall Street es un síntoma de una creciente inquietud pública acerca del funcionamiento del capitalismo de mercado". Tras reconocer que "ahora sabemos que la teoría del mercado eficiente no es creíble" y que "en EE.UU. todo el crecimiento (económico) de los últimos años ha sido acaparado por la minoría más rica", aconseja que, para evitar que "el descontento público traiga una respuesta política, quizás en forma de reglamentaciones mucho más agresivas o de impuestos progresivos", las empresas deben "reconocer que tienen un auténtico interés económico el bienestar de las sociedades en las que operan; que el éxito y el fracaso no se miden solo en los beneficios por acción o por socio; y que una economía de mercado exitosa debe estar construida sobre un cierto grado de confianza y respeto mutuos."


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